Calvinismo y Misiones, parte 1: Contexto Histórico
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La polémica de Calvinismo sigue vigente tanto hoy en día
como en su origen en el siglo dieciséis. El impacto de esta
teología dependerá del estudiante: puede ser una excusa de apatía o motivación
para confrontar el pecador. Este artículo explicará el origen y conceptos
de Calvinismo para ayudar el estudiante a explicar su posición con respecto a
Calvinismo y porque esta teología es tan llamativa a teólogos.
El desarrollo del calvinismo y su impacto en las
misiones mundiales
Muchos cristianos hoy piensan ó declaran abiertamente que la
teología no es importante ó necesaria, ó peor, creen que la teología mata el
espíritu de la iglesia. Se dice que todo lo que necesitamos hacer es amar ó
adorar a Jesús. Sin embargo, la mayoría de los problemas importantes en la
iglesia de hoy, son resultado de la desaparición de la doctrina en el púlpito y
los bancos, y su reemplazo por lo que “nos hace sentir bien” ó lo que sentimos
necesario. No obstante, nuestra cosmovisión, perspectiva de Dios y fortaleza
interior se edifican sobre nuestra teología, no nuestras emociones. Cada uno
tiene una teología. La pregunta es: ¿nuestra teología se deriva de las
Escrituras, ó de nuestra propia imaginación o filosofía?
El calvinismo es principalmente una discusión sobre la
naturaleza de Dios y Su salvación ofrecida a la humanidad. De todos los temas
del mundo, estos dos temas piden ser entendidos correctamente por todos los
hombres. Un error aquí puede ser más que fatal.
Cuando una persona dice que es calvinista, esto puede tener
una variedad de significados.
“Popular”: El calvinismo significaría que la persona cree en
la seguridad eterna (“una vez salvo siempre salvo”) a diferencia de los
arminianos que creen que una persona salva puede perder su salvación.
“Amplio”[1] : Va un poco más profundo y puede
expresar el supuesto significado del “TULIPÁN o TULIP”, por lo general siendo
capaces de declarar cuantos de los 5 puntos del calvinismo ellos creen. Es
amplio porque las interpretaciones de los puntos del calvinismo son estiradas
para acomodarse a diferentes teologías o interpretaciones. Por ejemplo, la
Depravación Total es vista como la perdición del hombre, antes que que la
incapacidad total de hombre de responder al Evangelio o de buscar a Dios. La
perseverancia de los santos es interpretada como preservación o seguridad de
los Santos. Esto permite a la persona declarar que él es calvinista de 2 puntos
o de 3 puntos, sin perder su credibilidad como un no calvinista, o no
arminiano. Sin embargo, estos puntos enseñan una doctrina completamente
diferente de la que los calvinistas moderados quieren creer. Charles Hodge da
este resumen introductorio del calvinismo:
“Tal es el gran esquema de doctrina conocido en la historia
como paulino, agustiniano, o calvinista, enseñado, como creemos, en las
Escrituras, desarrollado por Agustín, formalmente sancionado por la Iglesia
Latina, adherido por los testigos de la verdad durante la Edad Media,
repudiado por la iglesia de Roma en el Concilio de Trento, revivido en la
iglesia por los jansenistas, adoptado por todos los reformadores,
incorporado a los credos protestantes de las iglesias de Suiza, del Palatinado,
de Francia, Holanda, Inglaterra, Escocia, y desplegado en los Estándares
enmarcados por la Asamblea de Westminster, representante común de los
presbiterianos en Europa y Estados Unidos. Es un hecho histórico que este
esquema de doctrina ha sido el poder movilizador en la iglesia; que en gran
parte a el debe ser atribuído el vigor intelectual y la vida espiritual de los
héroes y confesores que se levantaron en el curso de los años; y que ha sido la
fructífera fuente de buenas obras, de libertad civil y religiosa, y de progreso
humano”. (Hodge, 1992, pág. 333).
Primero veremos el trasfondo histórico del
calvinismo y del arminianismo y como ellos se desarrollaron en
movimientos modernos; en segundo lugar, definiremos el significado de los
términos usados en el calvinismo con una crítica bíblica; en tercer lugar,
veremos la amplia gama de visiones variantes del calvinismo; y en cuarto lugar,
describiremos el impacto en los movimientos contemporáneos y en las misiones.
Trasfondo histórico Agustín y Pelagio
Agustín de Hipona (354-430 AC) fue Obispo de Hipona en la
costa de Argelia. Él fue un filósofo y teólogo, que formuló la mayor parte de
las doctrinas católicas, sobre todo el concepto de la Iglesia Católica como la
Ciudad de Dios y una teología determinista. Agustín fue Maniqueo antes de
hacerse cristiano. Esto era una religión gnóstica dualista que pudo haber
afectado algo de la teología posterior de Agustín: es decir, la separación de
grupos en elegidos, oyentes y pecadores, y los conceptos ascéticos contra la
carne y la actividad sexual. Su opinión sobre el pecado original contra el
concepto de los pelagianos[2] acerca de la libre elección del
hombre fue bruscamente impugnado por La Iglesia Oriental, de forma tal que las
opiniones de Agustín fueron la clave de la división teológica entre la Iglesia
Católica Oriental y la Occidental.
El pelagianismo renació como el humanismo en el Renacimiento
e influyó en el arminianismo y el liberalismo moderno. Aunque condenado por la
Iglesia Primitiva, sus pensamientos seminales continúan. El semipelagianismo
aceptó la depravación del hombre a partir de la caída de Adán, pero cree que el
hombre retuvo su libre albedrío como portador de la imagen de su Creador. Los
pecadores sólo pueden venir a Dios si la gracia de Dios obra en sus vidas, pero
aquella gracia no siempre es eficaz. La voluntad del hombre ejercida en fe debe
cooperar con la gracia de Dios para traer salvación.
La disputa se encarniza en los círculos teológicos. El lado
agustino/calvinista afirma que los puntos de vista de Pelagio son abrazados por
el evangelicalismo moderno el cual denuncia al Humanismo como el enemigo del
cristianismo, pero a la vez se adhiere a una visión “humanista” del libre
albedrío del hombre.
Los distintivos doctrinales católicos que vienen de los
escritos de Agustín incluyen lo siguiente:
- Sexualidad
suprimida en el matrimonio limitando las relaciones sexuales al mínimo
- Negación
de la salvación a cualquiera que no esté en la Iglesia Católica
- Criminalización
y represión estatal de aquellos que no estén en la Iglesia Católica
- Persecución
para obligar a la gente a unirse a la Iglesia Católica
- Condenación
eterna de infantes no bautizados
- Regeneración
bautismal, limitando la salvación a los bautizados en la Iglesia Católica
- Veneración
de reliquias
- Impecabilidad
y virginidad perpetua de María
- Sacerdotalismo
(atribución de poderes sobrenaturales al sacerdocio)
- Sacramentalismo
(ritos religiosos considerados como canales de gracia, y necesarios para
la salvación) (Bentley-Taylor:1998, pág.232)
La integración por parte de Agustín de la filosofía griega
en el cristianismo moldearía el pensamiento de la Iglesia Occidental durante
los siguientes mil de años hasta que Tomás de Aquino la llevaría a otro nivel.
Su influencia en Lutero, Calvino y el mundo protestante no tiene par.
La Reforma y el desarrollo del calvinismo
Martín Lutero (1483-1546) fue un monje agustino alemán,
teólogo y profesor universitario que vino a ser un reformador de la iglesia y
fundador de la iglesia protestante que tomó su nombre. Dos factores motivaron
la necesidad de Lutero de una reforma: (1) su estudio en el libro de Romanos
para una serie de predicaciones le llevó a la convicción de que la justicia de
Dios es otorgada por Dios gratuitamente por la fe y (2) la corrupción que
resultó de la venta de indulgencias para levantar el dinero para construcción
de la Basílica de San Pedro en Roma.
La Iglesia Romana enseñó que la fe sola no podía justificar
a una persona, pero que la caridad y las buenas obras juntas eran necesarias
para justificar al pecador. Estas buenas obras podrían ser obtenidas por la
donación de dinero a la iglesia. La ofensiva del sacerdote dominicano Johann
Tetzel que era encargado de recaudar fondos para la Basílica, dijo: “Tan pronto
como la moneda en el cofre suena, el alma del purgatorio sale”, esto incitó a
Lutero a escribir una protesta formal en la forma de 95 Tesis.
Éstas fueron audazmente clavadas en la puerta de la iglesia
en Wittenberg. Dentro de unos pocos meses en 1517 las 95 Tesis de Lutero habían
sido reproducidas por la imprenta recién inventada y distribuidas en todas
partes Europa. La Reforma protestante había estallado.
Lutero había llegado a descubrir en cuanto a la referencia
bíblica de la justicia de Dios, que si bien era el estándar de Dios para la
aceptación y que el hombre pecador no podía obtenerla en toda su pureza, no
había una ira severa y castigadora esperando al pecador. Antes bien, Dios
ofrecía gratuitamente Su propia justicia al pecador que no la merece, si éste
la recibía como un regalo por la fe y sin ninguna dependencia en méritos
personales. Esta verdad cambiaría para siempre al Cristianismo.
Martin Lutero hizo su gran descubrimiento de que la
justificación era sólo por fe. Mientras que Agustín había sostenido que la
justificación era un proceso que continuaba a lo largo de la
vida del creyente, Lutero se dio cuenta que la justificación era un evento antes
que un proceso. Para Lutero el pecador era declarado justo por Dios en el
momento en que ponía su fe en Cristo. El Concilio de Trento, formado en 1545,
reafirmó la idea agustiniana de que la justificación era un proceso de
renovación dentro de la naturaleza humana, una regeneración en curso. “Para
Lutero, la verdad central del evangelio era la realidad de la salvación
personal como una posesión presente y segura a partir del momento de creer. El
estado del creyente ante Dios había cambiado de ser ‘condenado’ a ser
‘justificado’. Esta justificación era completamente por Su gracia y apropiada
por la fe, sin la mediación de la iglesia o los sacramentos. Lutero continuó
desafiando la validez entera de la teología sacramental” (Parkinson, 1999, p.
46).
Juan Calvino (1509-1564 d. C.) fue un teólogo protestante
francés que estudió Derecho graduándose en 1532 y es considerado un reformador
de la segunda generación aunque la sistematización de sus creencias, Los Institutos
de la Religión Cristiana, fueron publicados por primera vez en Basilea en
1536, apenas 20 años después que las 95 Tesis de Lutero fueron clavadas en la
puerta de la iglesia en Wittenberg. “El axioma del evangelio para Lutero fue
que lajustificación era por gracia; el tema dominante para
los reformadores posteriores fue que la elección era
por gracia. Este cambio de énfasis comenzó con Juan Calvino de Ginebra”
(Parkinson, 1999, pág. 47).
Calvino enseñó que era la doctrina de la predestinación la
que explica por qué unos responden al evangelio y otros no. Sólo Dios podía ser
la causa de la respuesta humana. Sin embargo, La Biblia no da la respuesta a aquella pregunta. Debemos
reconocer que la cuestión nos lleva más allá de lo que las Escrituras revelan y
ciertamente más allá de la imaginación humana. “Nosotros no podemos explicar
por qué ciertos individuos creen mientras que otros no lo hacen, y tampoco lo
necesitamos. Debemos dejar la respuesta a Dios. La salvación es del Señor, y
hay profundidades que no podemos comprender. Calvino estaba equivocado al
enseñar que era la función de la doctrina de la predestinación explicar el
misterio de las diferentes respuestas de los hombres…. Las opiniones de Calvino
sobre la predestinación y elección eran mas bien agustinianas que bíblicas”
(Parkinson, 1999, pág. 48).
Ejemplos de ideas de Calvino que estaban en gran parte bajo
la influencia de Agustín:
- Doble
predestinación absoluta de todos los hombres desde la eternidad (unos para
salvación y otros para reprobación y condenación).
- Elección,
con el significado de ser la selección de los pecadores para salvación o
perdición.
- Gracia,
con el significado de ser el regalo irresistible para el pecador electo de
la regeneración y luego la fe.
- Amilenialismo,
una espiritualización/alegorización y negación del reinado literal,
terrenal y milenial de Cristo en Su segunda venida.
Bautismo Infantil y Teología del Pacto
Quizás uno de los contribuyentes principales a la creación
de un cristianismo nominal era el concepto de Pacto. A causa del fracaso de
distinguir entre Israel y la Iglesia y de igualar la circuncisión con el
bautismo, Calvino interpretó que el pacto del Antiguo Testamento con Israel se
continuaba con la iglesia. Así Dios hizo un pacto o promesa a los nuevos
creyentes de que sus familias serían salvas, tomando Hechos 16:31 como una
promesa clave: “serás salvo tú y tu casa”. Para Calvino esto fue la doctrina
fundacional para el bautismo infantil, y así su principal argumento contra los
anabautistas.[3] Los Niños son bautizados en el
momento del nacimiento para hacerlos parte del Pacto, tal como los judíos
circuncidaron a sus varones para hacerlos parte del pueblo del Pacto. Sin
embargo, Calvino enseñó que esta promesa era una obligación para
que Dios traiga a los hijos de los creyentes a la salvación, así
como los padres.
Calvino dedujo que, dado que el Pacto es
esencialmente el mismo en el Antiguo y el Nuevo Testamento, si
sigue, entonces los hijos del Nuevo Testamento, así como aquellos en
el Antiguo Testamento deberían recibir el sacramento
que marca su aceptación en ese pacto. Para Calvino, la
excepción de la regla es la conversión de una persona no
alcanzada, como los tres mil en el Día de Pentecostés o el
Etíope. Estos fueron considerados excepciones como los prosélitos al
judaísmo en el Antiguo Testamento. Juan Parkinson cita de “Tratados contra
los Anabautistas y los Libertinos” de Calvino (pág.46):
“Pero debemos notar ahora esto, cuando un hombre es recibido
por Dios en la comunión de los
fieles, la promesa de la salvación que se da a él no es para él solo sino
también para sus hijos. Porque se le dice a él: Y estableceré mi pacto entre mí
y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo,
para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti.” (Gn. 17:7). Por lo
tanto el hombre que no ha sido recibido en el pacto de Dios desde su infancia
es como un extraño para la iglesia hasta cuando él sea llevado a la fe y
arrepentimiento por la doctrina de la salvación. Pero entonces su posteridad
también es hecha parte de la familia de la iglesia. Y por esta razón, los niños
de los creyentes son bautizados en virtud de este pacto hecho con los padres en
su nombre y a beneficio de ellos” (Parkinson, 1999, pág. 49).
Calvino siguió a Agustín en su fracaso de distinguir entre
Israel y la iglesia, entre la circuncisión y el bautismo. El resultado de esta
enseñanza dejó una incontable cantidad de gente presumiendo que son salvos
porque les dijeron que ellos eran parte de la promesa del pacto hecha a algún
antepasado que supuestamente aceptó a Cristo y se integró a la iglesia. Muchos
países del mundo tienen poblaciones “cristianas” grandes, pero ellos
generalmente tienen poco o ningún entendimiento del Evangelio en el día de hoy.
Desarrollo temprano del calvinismo
Calvino estuvo involucrado en el movimiento protestante
francés hasta que fue amenazado por la persecución, entonces él huyó a Ginebra,
Suiza. El entusiasmo por este enfoque intelectual para explicar el evangelio
llevó a un instituto en Ginebra que también sirvió de refugio para los
reformadores perseguidos de Francia, Inglaterra, Italia, Escocia, etc. Una vez
entrenados en el enfoque del silogismo lógico-deductivo para explicar el
calvinismo, el cual era difícil de derrotar, los graduados estaban ansiosos por
volver a sus países para conducir los movimientos calvinistas y plantar
iglesias. La apelación a la razón encontró un buen recibimiento en contra de la
religión mística tradicional basada en obras del Catolicismo.
Cuando Calvino murió en 1564 su sucesor como el director de
la Academia de Genova fue Theodore Beza (1519-1605), un teólogo protestante
francés y profesor de griego. “Fue Beza el responsable de reposicionar la
predestinación en el centro del sistema teológico más tarde conocido como
calvinismo. De particular interés es la nueva metodología que Beza adoptó para
formular y defender su sistema… Por su nueva metodología ellos se volvieron, no
a las Escrituras, sino a Aristóteles” (Parkinson, 1999, pág. 50).
Alister McGrath en La Vida de Juan Calvino,
describió las cuatro características del nuevo enfoque de Calvino: “Primero, la
teología cristiana es presentada como un sistema racionalmente coherente y
defendible, derivado de deducciones silogísticas basadas en axiomas conocidos.
En segundo lugar, se le adjudica a la razón humana un papel fundamental en la
exploración y defensa de la teología cristiana. En tercer lugar, se considera a
la teología como fundada sobre la base de la filosofía aristotélica, y
particularmente sobre las perspectivas aristotélicas en la naturaleza del
método; más tarde los escritores reformados son mejor descriptos como
filósofos, más que teólogos bíblicos. En cuarto lugar, la teología está
preocupada con preguntas metafísicas y especulativas, sobre todo relacionadas
con la naturaleza de Dios, su voluntad para la humanidad y la creación, y sobre
todo la doctrina de la predestinación” (McGrath, 1993, pág. 213). Esta adopción
de lógica deductiva y razonamiento encadenado resultó en conclusiones que
fueron más allá lo que las Escrituras realmente dicen.
Misiones tempranas de los calvinistas
Algunos han objetado la comprensión que Calvino tenía de las
misiones diciendo que Calvino creía que la Gran Comisión (Mt.28:18-20) estaba
ligada solo a los apóstoles del primer siglo, haciendo las misiones,
innecesarias para las generaciones futuras (Tucker, 1983, p. 67). J. Van den
Berg explicó este punto de vista desde el debate histórico en el que Calvino
estaba implicado en contra de la doctrina católica de la sucesión apostólica.
Él quiso mostrar que el Apostolado terminó con los doce apóstoles, pero no
la actividad misionera (Van den Berg, 1950, p. 178). Ruth Tucker escribe
en su historia de las misiones cristianas que la doctrina de la predestinación
enseñada por los calvinistas “hizo de las misiones algo extraño si Dios había
ya elegido a aquellos a quienes él salvaría.” Sin embargo, según Calvino, esta
objeción olvida la doctrina de la palabra predicada. Calvino insistió que Dios
usa la predicación del evangelio por medio de hombres para traer a la gente a
la fe (Tucker, 1983, p. 67). Un área donde las misiones de los calvinistas
sobrevivieron estaba en Hungría. Charles Edwards describió la persecución
contra la reforma calvinista durante el siglo diecisiete por la Contra reforma,
pero ellos sobrevivieron hasta hoy, dos tercios de las iglesias evangélicas son
calvinistas en su origen (Edwards, 1936, p. 47).
En 1544, Calvino envió al primer misionero reformado a los
Países Bajos. Pierre Brully trabajó para establecer una iglesia Reformada allí,
pero fue martirizado después de sólo tres meses. luteranos y anabautistas
habían visto a algunos conversos entre1520 y 1530, pero los calvinistas
prevalecieron, posiblemente debido a la forma calvinista de gobierno y
disciplina de la iglesia (Laman, 1989, p. 59). En una era de política de
iglesia-estado, el “trabajo misionero” era ganar el poder político para tener
la autoridad para el control interno, y poder externo para evitar las
represalias del catolicismo. La traducción de la Biblia por los Protestantes en
varias lenguas nacionales fue un factor clave, porque la Iglesia Católica
siguió insistiendo que todo en la iglesia debía estar en latín. Gordon Laman en
Reform Review describió el trabajo temprano de Adriano Saravia (1513-1613)
quién escribió una perspectiva reformada en misionología. Él habló en contra
del concepto prevaleciente de que la Gran Comisión había terminado con los
Apóstoles. Según Laman, misioneros fueron enviados a la India desde los Países
Bajos casi doscientos años antes de que Carey escribiera su Indagación en 1792,
aunque tengamos pocas evidencias de estos misioneros. El trabajo de Saravia
también influyó en los primeros puritanos en Estados Unidos, como John Eliot,
quién ministró a los indios norteamericanos en Nueva Inglaterra durante el
siglo diecisiete (Laman, 1989, pps 62-63).
Kenneth Scott Latourette describe a Juan Lasco que volvió a
Polonia en 1557, donde él pasó los últimos tres a cuatro años finales de su
vida “en una campaña evangélica para crear una iglesia evangélica adecuada en
Polonia. Lasco fue el reformador principal en Polonia. Él era originalmente un
sacerdote y amigo de Erasmo antes de emprender la tarea de fomentar la Reforma
en varios países, incluso Inglaterra y Alemania. Después de su regreso, él se
ocupó en “predicando, manteniendo sínodos, estimulando la traducción de la
Biblia al polaco, y buscando traer las variedades del protestantismo a una
estructura eclesiástica.” (Latourette, 1975, pps 793-794).
Mucho se ha hecho de la misión de los primeros calvinistas
en Sudamérica, pero fue breve, mal planeada, aunque una noble tentativa en las
misiones mundiales. Los protestantes fueron enormemente estorbados en todo
intento de llevar el evangelio al extranjero. Antes de 1588 (cuando la Armada
Española fue derrotada) los españoles y los portugueses (países católicos)
controlaron las rutas marítimas (Edwards, 1936, p. 47). Un grupo de hugonotes
franceses [4] (la Iglesia Reformada
Protestante de Francia) el 10 de noviembre de 1555, alzó velas y después de
cuatro meses, llegaron a Río de Janeiro. Después de la llegada del almirante
francés Villegagnon a Brasil, él devolvió la palabra a la petición de Coligny
de refuerzos para protección contra los portugueses y por ministros para
evangelizar a los indios Tupinamba. Coligny estaba demasiado contento de
responder a su solicitud. Él escribió a Calvino sobre el asunto, y según
Baez-Camargo, Calvino “vio una maravillosa oportunidad aquí para la extensión
de La Iglesia de Ginebra, y entonces él tomó medidas inmediatamente para
organizar una fuerza misionera.” Dos pastores y once laicos se ofrecieron para
la misión. Ellos salieron de Ginebra en septiembre de 1556 y desembarcaron en
el Fuerte Coligny (en Río de Janeiro) en marzo de 1557 (Beaver, 1967, p. 14).
El Papa había dividido el Nuevo Mundo entre españoles y
portugueses. Los franceses desafiaron al Papa en este asunto enviando barcos
ellos mismos al Nuevo Mundo. Puesto que estos
países eran católicos, no permitieron a misioneros Protestantes navegar al
extranjero con el evangelio (Beaver, 1967, p. 15).
Después de menos de un año en Brasil, en enero de 1558, los
misioneros se hicieron a la mar para regresar a casa. Cuando el barco comenzó a
zarpar, entonces cinco de los hombres de Ginebra decidieron volver a la misión.
El Almirante Villegagnon al principio les dio la bienvenida, pero después tuvo
sospechas. Él exigió una declaración de fe de los calvinistas Genoveses. Cuando
él recibió la declaración, tres de los cinco hombres fueron estrangulados y
lanzados al océano (los otros dos fueron perdonados porque Villegagnon necesitó
a un sastre y un cuchillero). Villegagnon más tarde volvió a Francia por
refuerzos, y en 1560, los portugueses atacaron y destruyeron la fortaleza, y la
colonia francesa fue terminada (Beaver, 1967, p. 20). Una isla cerca de la
Bahía Guanabara en Río de Janeiro, Brasil, es llamada Isla Villegagnon.
Surge una pregunta en cuanto a los motivos de estos primeros
esfuerzos “misioneros”. ¿En verdad ellos buscaban evangelizar a la gente
perdida o querían convencer intelectualmente a la gente con el nuevo
pensamiento del calvinismo?. “El Registro de la Compañía de Pastores menciona a
88 hombres a quienes enviaron desde Ginebra entre 1555 y 1562 …Ha sido
determinado de otras fuentes que no menos de142 misioneros fueron enviados
desde Ginebra (una ciudad de 20.000 habitantes) solo en 1561.” (Hughes, 1966,
p. 20). En general ellos eran refugiados que habían huido de la persecución
cuando vinieron a Ginebra. Entonces después de recibir capacitación en el
calvinismo en el Instituto de Ginebra, ellos quisieron regresar con esta
enseñanza, a pesar de los riesgos implicados.
Después de que las primeras iglesias bautistas comenzaron a
extenderse desde los Países Bajos de nuevo a Inglaterra y a las Nuevas
Colonias, los conflictos con los calvinistas reformados fueron inevitables. El
calvinismoclásico del siglo dieciséis abogó por doctrinas
inaceptables para los bautistas: el bautismo de bebés, sacramentos como medios
para obtener gracia y una visión amilenial del fin del mundo, entre otras
doctrinas. Yarnell dijo enCalvinismo: Una Causa de Alegría, una
Causa de Preocupación que el calvinismo del siglo dieciseis rechazaría
el énfasis de los Bautistas en el bautismo de adultos y ser nacido de nuevo, y
estaría incómodo con los evangélicos que hablan de una “relación personal” con
Jesucristo (Dockery, 2007). Desde el principio había una definición diferente
del evangelismo misionero .
En primer lugar, es peligroso lo que el calvinismo puede
hacer al evangelismo y a las misiones. El calvinismo ha debilitado los
esfuerzos misioneros y evangelísticos, sobre todo el hipercalvinismo, que es
simplemente la implicación lógica de esta teología. En última instancia fue
desafiado y vencido a finales del siglo dieciocho por Andrew Fuller, William
Carey, John Suttcliffe y otros. Estos hombres y sus colegas rechazaron lo que
ellos llamaron “el falso calvinismo” y regresaron al calvinismo evangélico (lo
que ellos llamaron “calvinismo verdadero o estricto”) de sus antepasados
Bautistas Particulares. Esta teología reformada revitalizada dió a luz al
movimiento misionero moderno con la formación de la Sociedad Misionera Bautista
Particular en 1792 (Ascol, 2007).
Históricamente, en Inglaterra alrededor de 1790, Dios había
puesto en el corazón de un zapatero joven, el intentar cumplir la Gran
Comisión. Su nombre, por supuesto era Guillermo Carey. Y Guillermo Carey
propuso en una reunión de una asociación pastoral que ellos debían llevar el
evangelio a los paganos. Él quería ir a la India. Y un Bautista prominente
llamado John Rylands Sr., le dijo: “Joven usted es sólo un entusiasta juvenil.
Siéntese. Si Dios quiere convertir a los paganos, Él lo hará sin usted y sin
mí.”
John Rylands fue un calvinista, y esto era principalmente el
calvinismo tradicional tal como existía en los presbiterianos,
congregacionalistas, reformados, y algo infiltrado también en las iglesias
bautistas a finales del siglo 18 en Europa. Roy Fish escribió, “el movimiento
misionero moderno entero podría haberse echado a perder si Carey hubiese
escuchado a John Rylands. Pero Carey rechazó quedarse sentado, porque se dio
cuenta que Dios no convertiría al pagano sin usted y sin mí, que ellos
tienen que oír el evangelio, y que alguien tiene que llevarles el mensaje”
(Fish, 1997).
Wesley y el arminianismo
Como a menudo sucede en la Historia de la Iglesia, puntos de
vista extremos provocan respuestas extremas. Beza, con la renovación de las
opiniones agustinas sobre predestinación y expiación limitada causó divisiones
dentro del calvinismo. Jacobo Arminio (1560-1609) se opuso al enfoque de Beza
de la teología. El calvinista declaró que Dios arbitrariamente eligió a ciertos
pecadores para la salvación, preconociéndolos en el sentido de preordenar
irresistiblemente su arrepentimiento y fe. Arminio tomó el punto de vista que
declara que Dios previó quién se arrepentiría y creería libremente, entonces
eligiéndolos
consiguientemente.
Tanto calvinistas como arminianos
igualaron la elección con la salvación: los calvinistas vieron la elección para
salvación como algo incondicional y proveniente de la elección soberana de Dios
en su totalidad; mientras que Arminio vió la elección de Dios para salvación
condicionada a la decisión del individuo. La elección, tan crítica para la
comprensión de ambos sistemas teológicos y soteriológicos fue mal entendida, ya
que tiene un objetivo completamente diferente en la Escritura, como será
mostrado más
tarde.
La crítica de Arminio al calvinismo era principalmente sobre la base de la
hermenéutica, el método calvinista de interpretar la Biblia era defectuoso en
que fue principalmente una metodología
deductiva basada en silogismos.
“Para Arminio, la aproximación de Beza a la teología por
medio de la predestinación es el resultado de la aplicación del método deductivo y sintético; el método
teológico correcto, él dice, es el inductivo y
analítico… Bajo la influencia de Beza, la lógica silogística aristotélica
vino a ser un componente esencial en el plan de estudios de la Academia de Genova” (McGrath,1993, p. 216)
Lamentablemente, Arminio exageró su concepto del libre
albedrío del hombre resultando en al menos dos errores principales: en primer
lugar, él declaró que el libre albedrío del hombre no está afectado por el
pecado de Adán, por lo tanto él es libre de elegir a Cristo completamente en su
propia voluntad o bajo la gracia provista que trabaja para atraer el pecador a
Cristo; en segundo lugar, este libre albedrío de alguien para elegir tener a
Cristo en su vida, sigue siendo libre para elegir abandonar a Cristo después de
la salvación, resultando de este modo en la pérdida de la salvación de alguien.
La controversia se hizo tan grande que el Sínodo de Dort fue convocado en
1618-1619 para conciliar las diferencias. La decisión final fue una
confirmación de la posición de los calvinistas sobre los seguidores de Arminio
¡a quienes nunca se les permitió tomar asientos en el Sínodo! La defensa del
calvinismo fue con cinco puntos de argumentación o axiomas, que se harían
conocidos como las “doctrinas de la gracia,” “soberanía agustiniana de Dios”, o
el “TULIP” [acrónimo en Inglés para tulipán]:
Total depravity (Depravación total)
Unconditional election (Elección incondicional)
Limited atonement (Expiación limitada)
Irresistible grace (Gracia irresistible)
Perseverance of the saints (Perseverancia de los
santos)
Después de Sínodo de Dort el calvinismo de cinco puntos
definió los Canones de Dort, y vino a ser la línea divisoria de
aguas de la ortodoxia. Algo menos o diferente fue sospechado de herejía. La
Confesión de Fe de Westminster(1648) vino a ser la doctrina
autoritativa para los presbiterianos, Bautistas y Anglicanos.[5]
La teología agustiniana de los decretos de Dios se convirtió
en el corazón de la Reforma protestante como se citó en la Confesión de
Westminster, capítulo 3, párrafos III y IV: “Según el decreto de Dios, para la
manifestación de Su gloria, algunos hombres y ángeles son predestinados a la
vida eterna y otros preordenados a muerte eterna. Estos ángeles y hombres, así
designados, y su número tan cierto y definido, que no puede ser aumentado ó
disminuido.”
Bautistas generales, regulares ó particulares
Algunas definiciones de distintos movimientos dentro del
movimiento bautista general se distinguen en gran parte por su visión del
calvinismo.
Los Bautistas Generales creen en una expiación
general. Este punto de vista sostiene que la muerte de Cristo hizo la
salvación disponible para cualquiera que voluntariamente ejerciese fe en
Cristo. Muchas de estas iglesias eran arminianas en teología y enseñaron que
una persona puede caer de la gracia. Algunos de los primeros bautistas ingleses
bajo Thomas Helwys y John Smyth siguieron esta teología. Después de huir de la
persecución a los Países Bajos en 1607 se encontraron con algunos anabaptistas
que los convencieron de bautizar a los creyentes, por lo que en 1609 se formó
la primera iglesia bautista. En 1611 Helwys y Smyth llevaron a un grupo pequeño
de vuelta a Inglaterra para iniciar la primera iglesia bautista general en
Inglaterra. Algunas de estas iglesias se movieron hacia el liberalismo y el
unitarianismo. El Gran Despertar de mediados del siglo 18 trajo un avivamiento
a los bautistas generales, mientras que la mayoría de los bautistas
particulares (calvinistas) se mostraron escépticos del arminianismo de Wesley.
En los Estados Unidos los bautistas generales fueron absorbidos por los
bautistas regulares, con algunos remanentes que formaron los bautistas del
libre albedrío en Carolina del Norte.
Los Bautistas Regulares o Particulares se
unieron en la Asociación Bautista Filadelfia en 1707. Hacia 1932 la influencia
liberal en muchos de los principales grupos confesionales Bautistas llegó a ser
tan agresiva que los grupos fundamentalistas se separaron para formar la
Asociación General de Iglesias Bautistas Regulares (GARBC). Esta iba a ser una
asociación o comunidad de iglesias en lugar de una denominación para mantener
la autonomía de las iglesias locales. Durante el Gran Despertar de mediados de
1700 un número de iglesias se separó de sus denominaciones y formó las iglesias Bautistas
Separadas. Estas se conectaron a la predicación de Jonathan Edwards
(1703-1758) y George Whitfield (1714-1770). El entusiasmo y la llegada de
nuevos convertidos en estas iglesias dejaron a muchos de los calvinistas
escépticos y críticos de los avivamientos. Los bautistas separados practicaron
nueve ordenanzas6 en lugar de las dos ordenanzas practicadas
habitualmente por los bautistas. Estos grupos se unieron alrededor del 1800
para formar los bautistas de la unión que más tarde se convertirían en losBautistas
del sur y los Bautistas estadounidenses. Las diferencias
fueron mayormente en cuestiones de autonomía, las prácticas de las ordenanzas y
a veces cuestiones teológicas como el calvinismo. Sin embargo, muchos se
adhirieron a un calvinismo “moderado”, sosteniendo 3 puntos (del TULIPÁN),
mayormente el enfoque calvinista percibido sobre la seguridad eterna.
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Footnotes
[1] Otros términos pueden ser “Moderado”
(excepto que esto tiene una connotación “liberal” en los círculos de los
Bautistas del Sur) o “neo-calvinistas,” calvinistas modificados,” o “populares”
(aunque yo usé este término para significar lo más y lo menos usado).
[2] Pelagio creyó que el pecado original no
afectó la naturaleza humana y que la voluntad del hombre puede todavía
elegir el bien ó el mal sin ayuda divina. El pecado de Adán fue un mal ejemplo
pero no hubo pecado imputado a sus descendientes. Jesús fué un “buen ejemplo”
así como Adán fue un mal ejemplo. Así, el hombre tiene pleno control y
consecuentemente plena responsibilidad por su propia salvación y sus propios
pecados. Puesto que el hombre debe llegar a ser lo suficientemente bueno para
salvarse, entonces no hay capacidad redentora atribuida a la crucifixión de
Jesús.
[3] Los anabautistas ó “rebautizadores”,
creyeron que el bautismo debe ser practicado recién después que una persona
viene a ser creyente. Para ese momento cada uno había sido rociado ó vertido
poco después de nacer, entonces cada uno había sido “bautizado” una vez.
[4] “Hugonote” fue probablemente un
apodo del alemán significando “Confederado.” Fue un título político para el
intento de conseguir que la ciudad-estado de Ginebra se alinee con la
Confederación Suiza. En Francia, los calvinistas aristócratas intentaron
destituír los poderes que estaban alineados con los suizos. Tales diferencias
políticas y religiosas combinadas, eventualmente provocaron dos centurias de
persecución.
[5] La Segunda Confesión de
Londres (1677) sólo se diferenciaba de la Confesión de Westminster en
la eclesiología.
6 Estas incluyeron el bautismo, la cena del Señor, fiestas de amor, la imposición de manos, lavar los pies, la unción de los enfermos, la mano derecha de la comunión, el beso de la caridad, y la dedicación de niños. Aunque la mayor parte de éstos son prácticas habituales de las iglesias bautistas no son consideradas ordenanza.
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